Manuel Mirage.

Manuel Mirage.
Pinceladas de hambre del hombre sin vida.

miércoles, enero 27, 2010

domingo, enero 24, 2010

Se busca una casualidad.

Se ofrece portador de tan abismal corazón destruido que apenas de sí quede un agujero negro y sucio. Se busca un artificio, artificial casualidad de mi vida, se busca una mentira, pálida de piel fina. Se ofrece cama, comida e incluso compañía felina, contrato de 6 meses de besos con sentido e intercambio de fluidos con sonrisas estúpidas para después. Se exige una gracia, una esencia, una magia, que se almacene en el cerebro, y se escape entre los labios de una cara dulce sabor a vainilla. Se busca cruce de miradas irracionales por los pasillos de la facultad con palabras mudas incluidas, silencios sobrecargados y encuentros desenfrenados. Se busca una ilusión que resucite a los muertos, a los intentos fallidos que destrozan el cuerpo desde dentro, el alma. Servidor implora lo perdido, el cuento sin lamento, la ilusión del iluso.

viernes, enero 22, 2010

Don Nadie

Aquel don nadie, aquel alambre de espino, calambre, incertidumbre y hambre atroz del desnutrido, consumido por el espacio que se le presenta mientras se esparce en el tiempo, desde el núcleo al infinito y aquello dicho, y de qué manera y aquella sinceridad que aún se recuerda a duras penas, las manzanas y las peras que ya no compramos por kilogramos, las sonrisas verdaderas que ya no mido por kilómetros, y de veras, ahora solo puedo contarlas con los dedos, sonrisas de don nadie. El amable, consciente de lo corto que resulta cada instante y es hablarte un suplicio cargado de suspiros, casi una cruzada seria atravesar tu pelo con éxito sin que el cielo se le abalanzara sobre sí y volviese a caer bajo la autoridad de un momento muerto que se marcha maldiciendo su existencia y su insistencia por una vida efímera sin dolores de barriga sin palabras construidas con amargura, sangre y saliva.
Aquellas ganas contenidas, aquellas miradas extinguidas, aquella piel dura de interior cruda y podrida, aquel nuevo final que continúa y no termina. Aquel don nadie enterrado y no germina, no camina, y no te olvida. Serán las ganas que le hiciste guardar ayer, o la falta de medicinas.

miércoles, enero 20, 2010

"Quedame en Madrid"

Aquella distancia dilatada, alargada por los años, por las vidas y sus daños y el espacio tan calmado, tan vacio y tan extraño, sueño despierto y tengo pánico. EL gran miedo a enfrentarse a lo posible porque hasta que no se intenta no es demostrado que si saltas a un pozo caes al fondo, y el terror es comprobarlo. Cuando la inmensidad del abismo te atrae y no te atañe y es mirarte parecido a que se me claven por los ojos tu imagen en alambre y es caerme y ocultarme entre las sombras más sencillo, más seguro, ya no creo en un camino que se una con el tuyo, te aseguro ya seria un milagro encontrarte por la calle...

martes, enero 05, 2010

La eterna despedida


El agua desbordante en el pozo del olvido, recuerdos muertos regresando al mundo de los vivos como almas en pena vagando por el país del cementerio, maldita sensación, que me hace perder el ingenio, disuelve la agudeza del criterio y ensucia el gusto por todo lo relacionado con el misterioso adiós que aun no resuelvo. Estoy seguro que apenas puedo ver de nuevo sin aquella venda en los ojos, apenas puedo diferenciar cuando estoy despierto y cuando estoy durmiendo, de verás pudo ser una verdad en otro tiempo algo que ya no existe? sigues mintiendo tan bien como de costumbre... fíjate, discutimos tiempo después de que naciera tu ausencia existencial continuada, infinita, incesante, dejando patente lo insaciante que resulta tragarme mi vida a cucharadas sin poder escucharte, sin sentir aquel cuerpo pálido y tan cálido, como hacer el amor en verano...
Aquel carmín que tan poco duraba en tus labios, que casualidad! dura tan poco como mi sonrisa fugaz, nuestro pasado amor que pasó como un cometa, si apenas dejar estela, en mi cielo aun deja los arañazos del dolor que cultivamos juntos mientras partíamos las ganas de dar y el intercambio se establecía de forma unidireccional.
Cuantas, la pregunta es cuantas palabras tengo que vomitar con los dedos, cuantas, de nuevo, cuantas cajetas de pastillas, cuantas pinceladas diluidas voladoras sobre el papel. Cuantas canciones que son ruido, cuantas huidas, cuantas caricias vacías, cuantas miradas perdidas.