Manuel Mirage.

Manuel Mirage.
Pinceladas de hambre del hombre sin vida.

viernes, abril 27, 2007

como se te escapa la muerte, como te somete la vida.

Mensaje escrito en la piedra, piedra oculta bajo tierra, tierra cautiva del baño del río que la somete.

Y es ese río que corre incesante con la prisa de quien tan tarde llega o el que con la suficiente valentía se convierte en el mas cobarde y se arranca la vida. Así es con esa desesperación con la que nuestro bello y amado río marcha armado de dolor marcha al morir, abriendo los brazos al mar como un niño corre hasta su madre horrorizado con la idea de que será abandonado si no trata de evitarlo, a toda costa, ¡cueste lo que cueste!

Ay amado río, que aun siempre cerca de la muerte antes de morir vuelves a nacer en la montaña con las mismas lluvias que recogen tus cenizas para darles vida, ¿que crees que mueres mientras antes de cerrar los ojos ya has vuelto a la vida?

Y eres tu quien entre sus furiosos golpes se ensaña contra su cuerpo, y se ofrece a todos para que beban de el para que así alivien la sed aquellos que caminan por los senderos admirando tu horrible existencia, así como tu belleza convirtiendose en tu enfermedad.
Así es, que tras tus paredes de cristal, solo hay lagrimas, solo hay dolor,
nunca calma, aunque la busque con sangre y sudor.

domingo, abril 22, 2007

Se buscan ilusiones (a poder ser verdaderas)

Y arrancarse el corazón como la nubes surcan los cielos, quizá por esa sed que nunca se sacia, o bien por esa calma que jamás se alcanza, al inconformista poco le dura la comodidad y duda de que en algún momento algo hubiese sido cierto, así transformarse en ejecutor y víctima de su crimen perfecto repetitivo y aun con ese olfato intuitivo o a lo mejor mas apropiado sería ya que le es conocido el modus operandi de agarrase a un clavo ardiendo y mentirse de nuevo no es un clavo no esta ardiendo, aunque desgraciadamente esta vez es cierto que miento.